Rendimos homenaje al combate del compañero
Wilebaldo Solano
Jesús Béjar
El compañero Solano nos deja cuando se cumplen los 75 años
de la fundación del POUM. Tan largo y más ha sido su combate
de militante revolucionario. Estuvo al lado de los fundadores Maurín
y Nin, luego en primera línea de la revolución obrera, aguantando
la embestida del estalinismo junto a Andrés Nin y otros compañeros,
manteniendo la organización y la defensa de las conquistas de los
trabajadores en la clandestinidad, y luego en la larga travesía del
exilio. En los últimos años, quien fue organizador y secretario
general de la Juventud Comunista Ibérica cifraba todas las esperanzas
en las jóvenes generaciones.
Tenía razón. El capitalismo ha emprendido una pavorosa destrucción
de la fuerza de trabajo, del conjunto de fuerzas productivas, de las conquistas
logradas por la clase obrera -dislocación de la URSS, logros sociales
subproducto de las oleadas revolucionarias, derechos y libertades-, de las
propias organizaciones levantadas por los trabajadores. Los que persiguieron
al POUM son hoy peones de esa ofensiva. Las jóvenes generaciones no
tienen más que una salida: la movilización de la clase trabajadora
y del conjunto de la mayoría social para expropiar al capital, recuperar
las conquistas y abrir una nueva etapa de progreso y fraternidad para los
pueblos del Estado español y para la humanidad.
El combate revolucionario de Wilebaldo Solano y de sus compañeros
del POUM, algunos de los cuales contribuyeron a fundar nuestra organización,
son ya parte de los cimientos de la resistencia actual de los trabajadores
y sus organizaciones y de la próxima revolución obrera.
Jesús Béjar, en nombre
del Comité Central del POSI,sección de la IV Internacional
en el Estado español
9 de septiembre de 2010