En honor de Wilebaldo Solano
Gaspar Llamazares Trigo
Mensaje de condolencia de 7 de
septiembre de 2010 del diputado de IU. El título es el que encabezaba
su carta.
Al conocer la aciaga noticia del fallecimiento de Wilebaldo Solano, quiero
trasladar a sus familiares y compañeros un cálido abrazo, junto
al reconocimiento de la figura histórica de este incansable luchador
por la justicia social y la emancipación de los trabajadores.
En estos tiempos de incertidumbre que nos toca vivir, cuando se intenta restablecer
la memoria histórica “sin dogmatismos y sin convertirla en la base
de nuevos catecismos, sin creer que todo lo que hicieron y dijeron fue justo
y correcto”- como él decía- Wilebaldo sigue presente como lúcido
testigo de las grandes convulsiones del último siglo y, muy especialmente,
de la historia del movimiento obrero español y europeo, que él
vivió en primera línea.
En su larga trayectoria vital destaca ante todo su coherencia, su voluntad
revolucionaria y su resistencia frente a la opresión, en la que no
sería honesto olvidar la persecución y la represión
estalinista sufrida en sus carnes y en las de muchos militantes del Partido
Obrero de Unificación Marxista, y en primer lugar de su máximo
dirigente, Andreu Nin.
No es fácil ni usual encontrar un hombre que desde su temprana juventud
hasta el final de sus días haya luchado infatigablemente y mantenido
sus convicciones e ideales, a la búsqueda de un sueño compartido
por millones de seres humanos, el avance hacia un socialismo libertario,
democrático y revolucionario.
Como diputado y miembro de otra generación, y como miles de revolucionarios,
es un orgullo sentirse parte de esa tumultuosa riada en la tantos hombres
y mujeres dieron lo mejor de sí mismos en la lucha por la libertad
y los derechos de la clase trabajadora, la República, la Resistencia
frente al fascismo y por mantener siempre viva la llama de otro mundo posible
y necesario.
Un abrazo,